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Gaston
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Algunos consejos de vida
A este video lo he posteado varias veces en la historia de este blog y es de suponer que lo ha visto todo el mundo, pero nunca esta de mas recordar algunos buenos consejos.
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50 cosas que deberias saber a los 18 años
- Si vas a comprar algo que vas a usar seguido y por mucho tiempo, no seas tacaño. Vas a terminar reemplazándolo antes de lo previsto, o pagando más en costos de mantenimiento que lo que ahorraste al comprarlo. Además, vas a disfrutar un mejor producto a lo largo del tiempo, en vez de estar protestando cada vez que tienes que usar algo que se está cayendo a pedazos.
- No gastes más dinero con la tarjeta de crédito que el que puedes pagar luego. Los intereses y pagos atrasados pueden ponerte en un agujero del que te costará años salir.
- El interés acumulado es tu amigo. Incluso ahorrando un porcentaje relativamente pequeño de tus ingresos todos los años, empezando a los 18, puede dejarte en mucho mejor estado a la hora de retirarte.
- Si trabajas con alguien con quien se puede discutir razonablemente el precio de su trabajo, no sueles perder nada con intentarlo. Con excepción de estar trabajando con alguien realmente talentoso, alguien con quien trabajarás regularmente, o alguien con quien probablemente vuelvas a trabajar en algún momento.
- Trata de tener suficiente efectivo en reserva como para pagar tus cuentas por al menos seis meses. Va a hacer tu vida muchísimo más fácil si se te rompe el automóvil, tienes gastos médicos o se te presenta una oferta excepcional.
- Los perros son animales fantásticos. Se merecen ser llamados “el mejor amigo del hombre”. Pero si tienes la impresión de que que sólo tendrás que comprar un collar y una bolsa de comida para animales cada mes y nada más, estás equivocado. Los perros suelen ser más costosos y consumen más tiempo del que piensas.
- No tengas hijos ni te cases hasta que puedas soportarte y quererte a ti mismo.
- No cambies tu vehículo por uno nuevo a los pocos años de haberlo comprado. Hazlo valer y úsalo mientras tanto (hasta que se le salgan las ruedas), hasta terminar de pagarlo.
- La facultad da más trabajo que el colegio, y tu empleo te dará más trabajo que la facultad.
- Empieza a buscar empleo antes de renunciar a tu empleo actual.
- No tomes un empleo que sólo paga por comisión si no eres un vendedor experto o si no estás listo para invertir meses trabajando sin ingresos hasta ganar las habilidades necesarias para convertirse en un vendedor experto.
- Lo ideal es que elijas hacer algo que amas tanto hacer que lo harías gratuitamente, y encontrar la forma de transformarlo en una carrera.
- Cuando tengas que definir tu salario, imagina cuánto quieres ganar, pero pide mucho más que ese número. De esta forma, ganarás más de lo que querías, y aún si no fuera así, tienes más chances de ganar lo que querías que si hubieras empezado con esa cifra y para llegar a un acuerdo desde allí.
- No hay vergüenza en tomar cualquier trabajo honesto.
- Ser despedido no es el fin del mundo. Al contrario: un montón de personas han pasado a cosas más grandes y mejores después de tener que dejar su empleo.
- Si vas a cortar algo, ya sea con tijeras, un cuchillo o cualquier cosa afilada, que el filo siempre vaya en dirección contraria a donde está tu cuerpo, no hacia ti. Te puede ahorrar un viaje al hospital.
Misma regla si vas a encender cerillas. - Revisa el aceite del auto regularmente. Te ahorrará mucho en reparaciones.
- Hacia la izquierda suelto, hacia la derecha apretado.
- Nunca saques la tapa de un radiador caliente, te puedes quemar mucho.
- Tres claves para una casa razonablemente limpia: No dejes platos sin lavar a la noche; cada vez que tienes una carga de ropa, lávala; y saca la basura cada vez que el tacho se llene. Haces estas cosas, limpias tus líos, pasas la aspiradora cuando el piso esté sucio, y tendrás tus cosas en orden.
- Si usas una computadora, aunque sea una vez cada tanto, vale la pena que inviertas un poco de tu tiempo en clases de mecanografía.
- No es suficiente comprar una pistola y guardarla en un cajón como si fuera un talismán de la suerte. Debes aprender a usarla.
- Cuando te mudes, vende, tira y regala tanto como puedas. De otra forma, terminarás moviendo cajas del lugar en el que estuvieron los últimos cinco años a otro lugar donde estarán cinco años más.
- Nunca prestes dinero a tus amigos si quieres mantenerlos como tales. Después de todo, si te pueden devolver el dinero más tarde sin problemas no lo necesitaban realmente. Si realmente necesitan dinero, quieres ayudarlos, y puedes afrontarlo, simplemente dales el dinero.
- Las chicas no deberían dejar que sus novios les tomen fotos desnudas. No les debería sorprender si esas fotos se hacen públicas de una u otra forma tras una pelea.
- Cuando un hombre tiene un problema y te lo cuenta, quieren que les expliques cómo solucionarlo. Cuando una mujer tiene un problema y te lo cuenta, sólo quieren que las escuches.
- Si alguna vez eres arrestado, no digas nada hasta hablar con un abogado.
- No pongas en Facebook, Fotolog, Myspace, YouTube, etc. nada que te pueda molestar que vea todo el mundo.
- El gobierno es un mal necesario. Es mejor mantener sus tentáculos fuera de tu vida y de la sociedad tanto como sea posible.
- Cuando tienes 18 años, te preocupa lo que todo el mundo piensa de tí. A los 40 años, te importa un demonio lo que piensen los demás de tí. Y a los 60 años, te darás cuenta de que nadie se fijó en tí para nada.
- Cree en tus instintos. Usualmente tienen razón.
- Si piensas que un médico está equivocado, no dudes en pedir una segunda opinión. Tu salud es vitalmente importante, y los médicos cometen errores como cualquier otra persona.
- Nunca digas nada que pueda ofender a quien está preparando tu comida. Nunca sabes qué puede meterle mientras noe estés mirando.
- Cuando tienes una decisión que tomar y no la tomas, esa es en sí una decisión.
- Eres el promedio de las cinco personas con las que más pasas tiempo.
- Si quieres hacer algo excepcional, no esperes que los demás crean que puedes hacerlo hasta que lo hayas hecho. Salvo que ya seas reconocido como alguien excepcional, la mayor parte de la gente no va a creerte.
- Si sientes que no te están tratando bien en una compañía, no dudes en pedir hablar con el supervisor. Generalmente, los supervisores llegan a ese puesto en la compañía porque son buenos complaciendo a clientes como tú.
- No eres invulnerable ni vas a vivir por siempre. Puedes cometer errores a los 18 años con los que tendrás que vivir por el resto de tu vida.
- Nadie te debe la vida.
- No eres una víctima.
- Si asumes que todas las teorías de conspiraciones son falsas, incluso sin analizarlas, estarás en lo correcto el 99,99% de las veces.
- Si te encuentras aburrido de tu propia vida, si no te levantas cada mañana con ganas de hacer cosas, no tienes suficientes objetivos.
- Como mínimo, mantén una lista de cosas por hacer, un cronograma y un presupuesto.
- La excelencia es el resultado gradual de querer hacer siempre mejor las cosas.
- Si quieres que tu vida haga impacto, enfócala. Deja de querer hacer todo. Haz menos. Filtra tus actividades, incluso las buenas, y haz sólo las más importantes. Nunca confundas actividad con productividad. Podrías estar ocupado sin sentido, pero cuál es el punto en eso?
- Irónicamente, las personas exitosas tienden a fallar mucho más que el resto de las personas. Y también suelen hacer muchas más preguntas.
- Si ni siquiera vas a recordarlo dentro de cinco años, no tiene sentido que te preocupes por eso.
- Vences al 50% de las personas haciéndote presente. Vences otro 40% trabajando duro. Y el 10% restante es una pelea de perros dentro del sistema de la empresa.
- Hay al menos seis aspectos clave en tu vida: la salud, tu carrera, el amor, lo social, el dinero y la religión. Si niegas alguno de estos aspectos de tu vida, va a afectar otros, y probablemente te impida ser tan feliz como podrías ser.
- Cuando tengas que elegir entre dos alternativas, siempre elige la que te lleve hacia la acción. A la larga, tendrás más experiencia, grandes historias, y una vida mucho más enriquecida y completa.
Via: gomobile.com.ar
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Gaston
Manual para subir montañas
- Escoge la montaña que deseas subir: no te dejes llevar por los comentarios de los demás, que dicen “ésa es más bonita”, o “aquélla es más fácil”. Vas a gastar mucha energía y entusiasmo en alcanzar tu objetivo, y por lo tanto eres tú el único responsable y debes estar seguro de lo que estás haciendo.
- Sabe cómo llegar frente a ella: muchas veces, vemos la montaña de lejos, hermosa, interesante, llena de desafíos. Pero cuando intentamos acercarnos, ¿qué ocurre? Que está rodeada de carreteras, que entre tú y tu meta se interponen bosques, que lo que parece claro en el mapa es difícil en la vida real. Por ello, intenta todos los caminos, todas las sendas, hasta que por fin un día te encuentres frente a la cima que pretendes alcanzar.
- Aprende de quien ya caminó por allí: por más que te consideres único, siempre habrá alguien que tuvo el mismo sueño antes que tú, y dejó marcas que te pueden facilitar el recorrido; lugares donde colocar la cuerda, picadas, ramas quebradas para facilitar la marcha. La caminata es tuya, la responsabilidad también, pero no olvides que la experiencia ajena ayuda mucho.
- Los peligros, vistos de cerca, se pueden controlar: cuando empieces a subir la montaña de tus sueños, presta atención a lo que te rodea. Hay despeñaderos, claro. Hay hendiduras casi imperceptibles. Hay piedras tan pulidas por las tormentas que se vuelven resbaladizas como el hielo. Pero si sabes dónde pones el pie, te darás cuenta de los peligros y sabrás evitarlos.
- El paisaje cambia, así que aprovéchalo: claro que hay que tener un objetivo en mente: llegar a lo alto. Pero a medida que se va subiendo, se pueden ver más cosas, y no cuesta nada detenerse de vez en cuando y disfrutar un poco del panorama alrededor. A cada metro conquistado, puedes ver un poco más lejos; aprovecha eso para descubrir cosas de las que hasta ahora no te habías dado cuenta.
- Respeta tu cuerpo: sólo consigue subir una montaña aquél que presta a su cuerpo la atención que merece. Tú tienes todo el tiempo que te da la vida, así que, al caminar, no te exijas más de lo que puedas dar. Si vas demasiado deprisa, te cansarás y abandonarás a la mitad. Si lo haces demasiado despacio, caerá la noche y estarás perdido. Aprovecha el paisaje, disfruta del agua fresca de los manantiales y de los frutos que la naturaleza generosamente te ofrece, pero sigue caminando.
- Respeta tu alma: no te repitas todo el rato “voy a conseguirlo.” Tu alma ya lo sabe. Lo que ella necesita es usar la larga caminata para poder crecer, extenderse por el horizonte, alcanzar el cielo. De nada sirve una obsesión para la búsqueda de un objetivo, y además termina por echar a perder el placer de la escalada. Pero atención: tampoco te repitas “es más difícil de lo que pensaba”, pues eso te hará perder la fuerza interior.
- Prepárate para caminar un kilómetro más: el recorrido hasta la cima de la montaña es siempre mayor de lo que pensabas. No te engañes, ha de llegar el momento en que aquello que parecía cercano está aún muy lejos. Pero como estás dispuesto a llegar hasta allí, eso no ha de ser un problema.
- Alégrate cuando llegues a la cumbre: llora, bate palmas, grita a los cuatro vientos que lo has conseguido, deja que el viento allá en lo alto (porque allá en la cima siempre hace viento) purifique tu mente, refresca tus pies sudados y cansados, abre los ojos, limpia el polvo de tu corazón. Piensa que lo que antes era apenas un sueño, una visión lejana, es ahora parte de tu vida. Lo conseguiste.
- Haz una promesa: aprovecha que has descubierto una fuerza que ni siquiera conocías, y dite a ti mismo que a partir de ahora, y durante el resto de tus días, la vas a utilizar. Y, si es posible, promete también descubrir otra montaña, y parte en una nueva aventura.
- Cuenta tu historia: sí, cuenta tu historia. Ofrece tu ejemplo. Di a todos que es posible, y así otras personas sentirán el valor para enfrentarse a sus propias montañas
Paulo Coelho -
Gaston
Bob 16 rules
1. Get and stay out of your comfort zone.
I believe that not much happens of any significance when we’re in our comfort zone. I hear people say, “But I’m concerned about security.” My response to that is simple: “Security is for cadavers.”
2. Never give up.
Almost nothing works the first time it’s attempted. Just because what you’re doing does not seem to be working, doesn’t mean it won’t work. It just means that it might not work the way you’re doing it. If it was easy, everyone would be doing it, and you wouldn’t have an opportunity.
3. When you’re ready to quit, you’re closer than you think.
There’s an old Chinese saying that I just love, and I believe it is so true. It goes like this: “The temptation to quit will be greatest just before you are about to succeed.”
4. With regard to whatever worries you, not only accept the worst thing that could happen, but make it a point to quantify what the worst thing could be.
Very seldom will the worst consequence be anywhere near as bad as a cloud of “undefined consequences.” My father would tell me early on, when I was struggling and losing my shirt trying to get Parsons Technology going, “Well, Robert, if it doesn’t work, they can’t eat you.”
5. Focus on what you want to have happen.
Remember that old saying, “As you think, so shall you be.”
6. Take things a day at a time.
No matter how difficult your situation is, you can get through it if you don’t look too far into the future, and focus on the present moment. You can get through anything one day at a time.
7. Always be moving forward.
Never stop investing. Never stop improving. Never stop doing something new. The moment you stop improving your organization, it starts to die. Make it your goal to be better each and every day, in some small way. Remember the Japanese concept of Kaizen. Small daily improvements eventually result in huge advantages.
8. Be quick to decide.
Remember what General George S. Patton said: “A good plan violently executed today is far and away better than a perfect plan tomorrow.”
9. Measure everything of significance.
I swear this is true. Anything that is measured and watched, improves.
10. Anything that is not managed will deteriorate.
If you want to uncover problems you don’t know about, take a few moments and look closely at the areas you haven’t examined for a while. I guarantee you problems will be there.
11. Pay attention to your competitors, but pay more attention to what you’re doing.
When you look at your competitors, remember that everything looks perfect at a distance. Even the planet Earth, if you get far enough into space, looks like a peaceful place.
12. Never let anybody push you around.
In our society, with our laws and even playing field, you have just as much right to what you’re doing as anyone else, provided that what you’re doing is legal.
13. Never expect life to be fair.
Life isn’t fair. You make your own breaks. You’ll be doing good if the only meaning fair has to you, is something that you pay when you get on a bus (i.e., fare).
14. Solve your own problems.
You’ll find that by coming up with your own solutions, you’ll develop a competitive edge. Masura Ibuka, the co-founder of SONY, said it best: “You never succeed in technology, business, or anything by following the others.” There’s also an old Asian saying that I remind myself of frequently. It goes like this: “A wise man keeps his own counsel.”
15. Don’t take yourself too seriously.
Lighten up. Often, at least half of what we accomplish is due to luck. None of us are in control as much as we like to think we are.
16. There’s always a reason to smile.
Find it. After all, you’re really lucky just to be alive. Life is short. More and more, I agree with my little brother. He always reminds me: “We’re not here for a long time, we’re here for a good time!”
